Enoturismo en Girona: catas privadas en la DO Empordà
En 1975, los entonces príncipes Juan Carlos de Borbón y Sofía de Grecia hicieron una visita de cortesía a una masía del Empordà. Su propietario era Josep Pla, un insigne escritor catalán que, además de escribir, se dedicaba a las labores agrícolas propias de la zona. Aunque es evidente que los futuros reyes de España no acudieron a aquella finca para hacer enoturismo en el Empordà, al contemplar la foto del encuentro es fácil imaginar que los productos típicos de la masía se degustaron con placer.
De hecho, según los medios de comunicación de la época, Josep Pla ofreció a los futuros monarcas una botella de vino de la propia Mas Pla, acompañada de varios platos de fuet y panceta de elaboración propia. Todos esos productos locales —hoy los llamaríamos «de proximidad»— se preparaban en la propia masía ubicada en el término municipal de Llofriu.
Don Juan Carlos y doña Sofía disfrutaron de la hospitalidad local, dejando a un lado todo tipo de artificios y etiquetas. Porque, tanto en el Empordà como en el resto de comarcas de la provincia de Girona, lo tradicional y genuino se ha convertido en la principal seña de identidad.
Lo ideal es visitar esta zona de una manera tranquila, relajada, dejándose llevar por el slow travel. Un concepto de viaje premium basado en la autenticidad, en la conexión profunda con el terreno, con lo primigenio, con lo verdadero.
Un lujo centrado en el sosiego, que se saborea sin prisas, mediante gestos sencillos como el de sentar a un monarca junto al fuego de una chimenea, para beber un vaso de vino local mientras se charla de literatura, o tomando un cocktail en alguna de las azoteas y terrazas de Girona.
Los viajeros que contratan los servicios de Girona Tours no son jefes de estado ni altas personalidades (de hecho, muchos de ellos suelen ser jugadores de golf anónimos, que acuden atraídos por la Ryder Cup 2031), pero desean vivir experiencias fuera de lo común, que les permita conectar con el momento presente de manera más genuina, consumiendo los productos de calidad que ofrece esta tierra.
Si tú también quieres disfrutar igual que don Juan Carlos y doña Sofía, sigue leyendo este artículo sobre enoturismo en Girona, para ver de qué manera tu viaje puede convertirse en una experiencia inolvidable.
DO Empordà: tramuntana, mar y variedades de autor
Para entender la originalidad de los vinos que forman parte de la DO Empordà no basta con catar una copa, es necesario además conocer e interiorizar el paisaje que los ha visto nacer y desarrollarse.
Josep Pla escribió que las viñas de esta tierra son el «elemento que da color al paisaje». A lo largo del tiempo, los viñedos del Empordà se han ido moldeando con una personalidad propia, gracias a la acción de dos energías indómitas de la naturaleza, que se abrazan con pasión en este rincón del Mediterráneo: la fuerza salvaje de la tramuntana y la brisa salina de la Costa Brava.
Aunque para el lego en la materia lo lógico sería pensar que la tramuntana —un viento fiero del norte que azota los viñedos de manera inmisericorde— es el enemigo ancestral del viticultor, en realidad es su mayor aliado. Este viento es capaz de extraer la humedad de la tierra a gran velocidad, lo cual obliga a que las raíces de las vides tengan que esforzarse en buscar el sustrato en lo más profundo de aquellos suelos pizarrosos y graníticos.
Gracias a eso, la uva que se produce en el Empordà es mucho más concentrada, pura y cargada de mineralidad. Y eso se nota en los vinos que forman parte de esta denominación de origen.
En los recorridos de enoturismo privado que organizamos en Girona Tours vas a descubrir las mejores bodegas boutique de la comarca. Bodegas que mantienen un respeto sagrado a sus variedades autóctonas: la garnacha (conocida a nivel local como lledoner) y la cariñena (que en la zona se llama samsó).
En estas visitas a bodegas de la zona no vas a contemplar las típicas instalaciones industriales habituales en otras denominaciones de origen. En lugar de eso, aquí te vas a adentrar en pequeñas fincas familiares —como la masía Mas Pla, de Josep Pla—, que mantienen la tradición de cultivar la tierra del mismo modo que lo hacían sus antepasados.
Ese saber hacer de generaciones se sigue respetando, pero ahora se ha mejorado notablemente debido a las técnicas enológicas más vanguardistas, que aplican en muchas de esas bodegas para obtener unos vinos de calidad excepcional.
Catas privadas en las mejores bodegas boutique de la DO Empordà
En las experiencias privadas que organizamos en Girona Tours huimos de los circuitos masificados. En su lugar vamos a darte algo más exclusivo y personalizado: te recogeremos con un chofer privado en tu hotel de Girona y te llevaremos hasta las bodegas boutique que más te interesen.
Y, en vez de un recorrido gobernado por las prisas y las checklist infinitas de actividades, te ofreceremos un encuentro íntimo en el que las puertas de las fincas se abren en exclusiva para ti.
Podemos personalizar tus recorridos en función de tus intereses, pero si prefieres dejarte asesorar por nosotros te recomendamos tres paradas imprescindibles que representan la cumbre del enoturismo premium en el Empordà.
Vins i caves Perelada
Concebida por el estudio RCR Arquitectes —ganador del afamado Premio Pritzker—, la nueva bodega de Perelada es una obra de arte integrada bajo la tierra.
Se caracteriza por su simbiosis total con el paisaje mediterráneo, ya que los diseñadores de este espacio han utilizado materiales nobles típicos de la zona. Junto a eso, otro pilar importante de esta bodega es su respeto absoluto por la sostenibilidad, lo que le ha permitido convertirse en la primera bodega de Europa en obtener la certificación LEED Gold.
Disfrutar de una cata privada en cualquiera de sus salas subterráneas —rodeado de barricas que envejecen en un entorno silencioso, casi sagrado—, es una experiencia deslumbrante, sofisticada, de esas que se recuerdan durante años.
Celler Martín Faixó
La finca Sa Perafita, ubicada en el término municipal de Cadaqués, alberga un proyecto familiar imbricado en la tradición vitivinícola del extremo más oriental de la península.
Sus cepas crecen a escasos metros del Mediterráneo, en el Cap de Creus, siendo acariciadas por la brisa de la Costa Brava, que aporta salinidad y personalidad a sus uvas.
Si te dejas guiar por nosotros, te proponemos una cata privada en su terraza, degustando sus vinos de autor con una vista única, mientras el enólogo de la familia te explica cómo estos caldos conectan directamente con el origen.
Y si te gustan los barrancos de esta zona, al día siguiente tienes la posibilidad de encargar una ruta de senderismo y navegación en el Camí de Ronda.
Mas Oller
Esta antigua masía del siglo XVII, rodeada de bosques de encinas y suaves colinas tapizadas de viñedos, encarna el espíritu más puro del terruño que tanto amaba Josep Pla.
Su producción bajo la denominación de origen Empordà es muy limitada. De esa manera son capaces de mantener la homogeneidad y la personalidad propia de unos vinos que hunden sus raíces en el siglo VI a. C. (se sabe que los griegos hacían vino en esas mismas tierras hace 2.600 años).
Si vienes con nosotros a una cata privada, vas a poder probar el vino directamente de la barrica de roble, justo antes de que sea embotellado. Y todo ello maridado con una selección de quesos de pastor y aceites de la propia finca.
En definitiva: una experiencia profunda y auténtica, que puede satisfacer por igual a un rey o a un escritor reconvertido en agricultor.
¿Te imaginas alojarte en Camiral Golf & Wellness y combinar los partidos de golf con estas visitas a bodegas? ¿Vamos organizando la logística de estas actividades? ¿Quieres saber más sobre las actividades de turismo activo y deporte premium que organizamos y que complementan a la perfección estas visitas a bodegas?
Si prefieres una escapada ya montada, también tenemos un tour de enoturismo por el Empordà de tres días con transporte y maridajes incluidos.